Faltan quince minutos para que empiece el GP de Interlagos.
Espero que me dé tiempo a encender todas las velas en todos los altares: Cthulhu, Nyarlathothep, Tarvu, el Espagueti Volador, Yogg-Sothoth, Azathoth, Yigg...
Francamente, espero un milagro. Es decir, espero que Hamilton se toñe (tampoco hace falta que se lesione, si los dioses no quieren, claro... aunque un poco de sangre siempre le da emoción al asunto) y Ferrari tenga un nuevo campeón mundial.
¡Aúpa cavalhino rampante!







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